octubre 29, 2008

La vergüenza de un comunicador

La madrugada del 28 de octubre de 2008 quedará por siempre en el recuerdo de dos familias que vieron como la delincuencia de este país irrumpía en sus vidas.
Ese día dos delincuentes retuvieron y dispararon a mansalva contra tres mujeres, asesinando a una de ellas y provocando la pérdida de un ojo en otra joven. Fallaron, por supuesto, porque su intención era asesinar a las tres jóvenes.
Pero lo amargo de esa madrugada no queda ahí. Desgraciadamente hay otro factor que daña, de repente no al nivel de lo sucedido ese día, pero igual causa daño en personas que se encuentran en un estado de vulnerabilidad más fuerte. Ese otro daño lo causa la prensa, sí mis propios colegas, mi gremio. Esto es lo que más me indigna y me avergüenza.
Ese mismo día, pero en horas de la noche, participé de un foro titulado “El legado de Joaquín García Monge al periodismo”, esto en el marco de una serie de celebraciones al cumplirse 50 años de la declaratoria de Benemérito de la Patria y de la muerte de don Joaquín.
En este foro se analizó el actuar de la prensa en la actualidad y la vigencia de las ideas esbozadas por don Joaquín hace 84 años en una carta en la que el decía cómo “haría un diario a los costarricenses”.
Es en este punto donde el actuar de la prensa sigue causando más daño a las víctimas de este tipo de atrocidades, accidentes y demás.
Decía don Joaquín: “Quiero un diario decente, pulcro, bien escrito, que hasta los niños puedan leer. No el diario que se ponga al servicio del escándalo, la ramplonería y la corruptela política. Nada de sensacionalismos, ni detalles de crímenes y vicios, incentivos para las bajas pasiones”. ¡Qué acertado y qué alejado de lo que vemos en los diarios hoy en día!
No entiendo que se gana publicando las fotografías grotescas de un accidente en el que una PERSONA es “partida a la mitad por el golpe” o de un apuñalado ensangrentado, entre muchas otras imágenes que llenan las páginas de sucesos. No entiendo que ganancia hay en llenar de sangre las páginas de los diarios o las pantallas de los televisores. ¿No se dan cuenta, mis colegas, que con esto no hacen sino prolongar el sufrimiento de víctimas y familiares?
Hoy veía en las noticias como reportaban, en directo, el momento en que el esposo de la joven asesinada “ingresaba a la capilla a dar su último adiós a su esposa”. Cuando esta periodista llegue al canal, ¿le esperará un premio o una felicitación de su director por lograr tomas en vivo de tan triste e íntimo momento familiar? ¿No se detendrán a pensar en lo que se puede sentir, en un momento tan doloroso como un funeral, el ver llegar cámaras y periodistas que preguntan por el dolor que es evidente?
Vergüenza siento de ver el trabajo de mis colegas, amo mi profesión, amo mi carrera, pero no puedo concebir que, inherente a ella, haya una especie de concha o caparazón que inmuniza ante el dolor ajeno. Apelo al corazón del ser humano que hay detrás de cada periodista que cubre sucesos y de cada director que manda a tomar ese tipo de fotos y a enfocar con sangre y gritos el dolor de nuestros semejantes.
Qué bueno sería poder enseñar en las universidades sobre este tipo de periodismo y poder llevar esto mismo a quienes manejan los medios hoy día, tal vez con esto haríamos un periodismo más humano, más al nivel de don Joaquín García Monge. EN SU MEMORIA, MAESTRO.

octubre 20, 2008

Fenómeno instantáneo…

Del completo anonimato natural del ser humano a la incansable e insaciable vida que incluye el paquete de la fama en este pequeño y escandaloso país. Como no ser nadie en un momento, cerrar los ojos…, abrirlos y encontrarse en todo y en todos.
Una audición, en Costa Rica, otra en Panamá y el viaje a Argentina, súmele dos meses y un poco más de concurso transmitido por cable y financiado por mensajes de texto, en proporción reducida en Costa Rica por la crisis económica -¡Si claro!-. Estos ingredientes son suficientes para ver un cambio de tal envergadura en una persona que no pasaba de tener la ilusión de ganar un concurso de canto, porque ese cambio es muy fácil para otras personas que tienen recursos y contactos, pero ese es otro asunto.
Lo empezó a vivir al cierre del concurso de canto cuando la producción la envió de vuelta, por unos días, para que “pasara tiempo con su familia” -igual de falso que la crisis económica- de viernes a domingo.
El aeropuerto Juan Santamaría lleno a más no poder, las calles abarrotadas de gente, pitos, presas, escándalo, celebración, nuestra nueva integrante de la “avioneta set” regresaba de Argentina tan famosa y tan triunfante como Silvia o Claudia Poll, o la gloriosa Selección del 90.
¿Cuál visitar a su familia? Del aeropuerto a Repretel (televisora de cobertura nacional) para programa en vivo, y cuando por fin pudo ir a su casa, la competencia, Canal 7 esperándola en la sala para entrevista en vivo.
Sábado y domingo presentaciones en varios lugares, hay que enseñar al nuevo fenómeno, hay que hacer que a la gente se le olvide la crisis económica y engorden sus recibos de teléfono celular, aunque no haya suficiente para otros gastos importantes en la casa.
Una extraña paz vuelve al país luego del regreso de nuestra nueva ídolo al concurso, dos semanas más y la niña, que se convirtió en mujer en mitad del concurso -cumplió 18 años no me malinterpreten- volvería a crear algarabía y caos en nuestras carreteras.
Y así fue, no ha parado, parece que el concurso no termina, parece que la joven, dentro de los muchos premios, recibió un patrocinio vitalicio con Duracell o Panasonic, o tal vez le inyectaron combustible de plasma cortesía de Ad Astra Rocket -Frankling Chan- porque simplemente va de un lado para otro sin mostrar cansancio.
Hija predilecta de su cantón, almuerzos con el Presidente Arias, entrevistas en todos los programas que se transmiten en vivo en nuestro país, cambio canales en el televisor y siempre aparece, ¿cómo hace? ¿de dónde saca tiempo? En todos los periódicos está, hasta en bailando por un sueño se presenta, ¡qué bárbara, qué energía!
Aún el fin de semana seguí escoltada por oficiales de tránsito cuando se desplazaba por las dichosas calles del país, ¡claro con razón le da tiempo!
No puedo negar que tiene un gran talento, por algo fue escogida entre miles de jóvenes que audicionaron, no puedo negar que me causa satisfacción ver que un compatriota triunfe dentro y fuera del país. Lo que no tolero es el oportunismo de la gente, ahora todos son amigos de María José, todos creían en ella desde el principio, desde que le decían pola sus compañeras de la Universidad, -¡ah la Universidad! ¿qué será de su carrera universitaria?-.
Tiempo, sabio tiempo, serás vos el que nos enseñará si este nuevo fenómeno será como los demás, que se diluyen a tu paso o si esta vez apoyaremos los ticos el verdadero talento nacional, el talento criollo lo nuestro, lo surgido de las entrañas de este hermoso país.
Maria José, felicidades y muchas gracias, pide a Dios que tu Castillo no sea derribado por los embates de la naturaleza del tico y por la memoria de corto plazo de quienes hoy te suben en hombros y comparten tu ronquera por gritar a tu paso.

octubre 17, 2008

Don Guido y su Estadio de oportunismo

Se ha convocado, para el día de mañana, una marcha en La Sabana para pedir a la Sala Constitucional que otorgue el aval para la construcción del nuevo Estadio Nacional, o lo que es lo mismo, desestime la peculiar ocurrencia de don Guido Sáenz, ex ministro de cultura y de quien tenemos jocosos recuerdos.
Es cierto que ya se ha hablado mucho del tema, pero nunca está de más una opinión adicional.
Hay varias cosas que no entiendo de la solicitud de don Guido y de sus compañeros de firma en el recurso presentado ante la Sala IV. Uno por uno:
¿Qué pasó con esas ideas de oposición de don Guido cuando apenas se hablaba del proyecto de demolición y construcción del nuevo estadio?
¿Por qué acudir a la Sala IV después de demolida la antigua estructura?
¿Ya no tuvo don Guido suficiente protagonismo en su administración como Ministro de Cultura?
¿Por qué tiene el tico tal necesidad de oponerse a todo lo que signifique progreso en nuestro país?
Realmente no creo que una estructura como la que ofreció el gobierno chino vaya a atentar contra el “pulmón de San José” más de lo que lo pueden hacer los “rascacielos” del alcalde josefino Johnny Araya, o la cantidad creciente de centros comerciales tipo mall que construimos cada vez con más frecuencia.
Que parqueos, que embotellamientos, que contaminación. Don Guido, ¿será que puede haber más embotellamientos y presas que las que hay actualmente?
Además, don Guido, el país no está para hacer eventos masivos todos los días del mundo. Partidos de fútbol se juegan cada cuatro días, y por todos es conocido que un torneo de atletismo u otra actividad deportiva no han llenado ni creo que llene todas las semanas el Estadio que usted quiere frenar.
Espero no lo veamos, don Guido, otra vez con una herramienta cortando candados para entrar por la fuerza a la estructura deportiva más importante de la región como ya lo hizo una vez con la antigua aduana en un ejemplo claro de cómo llenar periódicos y noticieros con actuaciones más que folclóricas y por demás innecesarias.
Toca ahora esperar que los Magistrados de la Sala IV muestren un poquito más de sentido común que quienes firmaron el dichoso recurso de amparo.
Por cierto, no quiero, siquiera, mencionar lo que puede pensar el Gobierno Chino si tenemos que decirle con toda la vergüenza del mundo “gracias, pero no… gracias”. Y chau cualquier otra oportunidad de recibir cooperación de alguien más. Ese don Guido, será su gran aporte al deporte nacional.
Actualización
Una hora después de haber subido este comentario al blog, la Sala IV desestimó el recurso mencionado, así que desde este espacio celebro con beneplácito la decisión de la Sala.

octubre 16, 2008

¿Crisis económica?

Uno de los temas recurrentes, en estas últimas semanas, ha sido el de la “crisis económica mundial” y la afectación que esta ha provocado en nuestro país. Los aumentos en los precios de los bienes y servicios, los combustibles y la posible escasez de alimentos han sido lo cotidiano en los medios de información, en las oficinas, las casa y, por supuesto cafés y bares.
“La tasa básica sube en tantos puntos, es el aumento número equis en este año”; “el barril de petróleo volvió a subir y provocó que la gasolina aumentara tantos colones a partir de la medianoche de este jueves”; “George Bush acepta crisis económica en una de las mayores potencias económicas del mundo”. Son algunos de los encabezados que llenan diarios y noticieros en nuestro país.
Sin embargo, en los últimos 2 meses he visto como los ticos nos contradecimos en nuestro actuar cuando, por un lado, mostramos preocupación y, en algunos casos, desesperación por los aumentos en los precios, el salario que no alcanza, la “escasez de alimentos”, y otros tantos lamentos pronunciados, y por otro, hacemos colapsar la central del ICE con mensajes de texto en apoyo a nuestra compatriota cantante y, como si esto fuera poco, estos mismos mensajes de texto han mantenido tres temporadas de “Bailando y Cantando por un Sueño”.
“Millones de mensajes, hemos roto los records de este programa”, palabras del presentador de Latin American Idol. Tres horas los sábados de Bailando por un sueño y una semana entera enviando mensajes para salvar a los sentenciados. Hablemos en números redondos, cada mensaje con un costo de ¢500, bajito. Pregunto, ¿un país en crisis económica, con salarios que no alcanzan, con apenas cuatro millones de habitantes, podría darse el lujo de hacer llegar a una cantante a la final de un concurso en el que compitió contra cantantes de países mucho más grandes que el nuestro? (Mexicanos -100 millones de habitantes-, Argentina -39 millones-, Perú -28 millones-, Venezuela -26 millones-, Chile -15 millones- y Panamá -3,5 millones-). Como que el cuentito de la crisis económica no tiene relación alguna con nuestras actuaciones en apoyo a cantantes y bailarines.
¿Que no alcanzan los salarios? No enviemos tantos mensajes de texto supravalorados para apoyar campañas o concursos que se pueden mantener de otra forma y veremos como el salario si nos alcanza y hasta algún lujito nos podríamos dar.
¡Ojo que no he hablado acá de los bares que pasan llenos todos los fines de semana, llenos de trabajadores a quienes el salario no les rinde!
Para fraseando una muy conocida campaña de publicidad, Teléfono celular 3G, ¢240 mil; Línea celular, ¢12.500; Televisión por cable, ¢16 mil; un mensaje de texto apoyando cualquier causa o a cualquier persona, ¢500. Quejarse de una crisis económica enviando miles, millones de mensajes de texto, no tiene precio.