noviembre 28, 2008

Solidaridad probada

No se puede, bajo ninguna circunstancia, endosar responsabilidades al pueblo cuando estas le competen al estado o a organizaciones creadas para fines específicos. Precisamente eso es lo que se está dando en nuestro país con motivo de la celebración de los primeros Juegos Centroamericanos y del Caribe de Olimpiadas Especiales, se hay dicho que el pueblo ayuda para unas cosas y para otras no y recae la culpa de la falta de dinero en quienes no debería.
Desde mi perspectiva, hay que dividir responsabilidades y dejar en claro a quien le corresponde cada cosa.
Alejándome de mi investidura de periodista y pensando como un ciudadano más cabría preguntarse qué pasa con las entidades nacionales e internacionales que cobijan todo lo que tiene que ver con Olimpiadas Especiales. Cuando se organizan juegos Panamericanos, Olimpiadas y demás, hay un Comité Olímpico Internacional que financia la realización de estos juegos. ¿Funciona igual para Olimpiadas Especiales? Si es así, ¿dónde están?
Caso reciente, María José Castillo, ¿cuántas empresas patrocinaron a la joven? ¿Dónde están? Claro, el “reality” servía más como catapulta publicitaria. ¿Y la proyección y la responsabilidad social de estas grandes empresas? Para algunas cosas sí, para otras, no.
El Estado. ¿Qué papel juega el estado en todo esto? El dinero generado por concepto de espectáculo público que da el fútbol y los millones que se mueven en cuanto concierto a estadio, gimnasio o teatro lleno asisten los costarricenses, ¿no podría el Estado destinar algo de esa millonada para una obra tan importante y una población tan especial como esta? El eterno y súper estirado millón del presidente no alcanza.
¿El Comité Olímpico Nacional? Mmm, se está recuperando de la dictadura de don Jorge Nery, cierto. ¿Están excusados? ¡Por Dios!
No es culpa de la gente el que no se recogiera la plata suficiente para una mejor realización de estos Juegos Especiales”. No cabe eso de que “no se vale que a María José sí y a los atletas especiales no”. Ahí están algunos de los responsables.
No pongamos en tela de duda la solidaridad y el corazón abierto de los ticos y demás personas que vivimos en este país. Probada de sobra está esta solidaridad. Hay muchas casas que se han levantado luego de una inundación y muchas familias han comido de lo que los hermanos costarricenses y extranjeros hemos donado en algún momento y estoy seguro de que en el momento en que la naturaleza de tregua a Limón ellos serán testigos del gran corazón nuestro. Estos mismos jóvenes que hoy compiten en nuestras pistas y piscinas fueron a China con nuestra ayuda y nos pagaron poniendo en alto nuestra bandera. Ya los ticos donamos, ya fuimos generosos con nuestros atletas, corresponde a las autoridades y a los que viven con sus cuentas llenas de Euros, que hoy valen más, sacudir un poco esas cuentas y cumplir con su responsabilidad social y el Gobierno, pues bueno, gobernar no es solo recibir presidentes, aprobar TLC’s declarar asuetos, es también mostrarse generoso con quines merecen su ayuda.
No nos cuestionemos más entre nosotros, muchas gracias a quienes han enviado su mensaje de apoyo a esta causa, por personas como ustedes es que este país es tan bendecido por Dios, porque Dios paga con amor la solidaridad hacia sus hijos.

noviembre 26, 2008

Violencia con el permiso de la ley

Lo más paradójico del día de ayer fue ver a tantas mujeres desfilar con lazos naranjas en sus blusas, elevando sus voces en contra de la violencia y darnos cuenta de que una jueza dejó libre a un hombre que apuñaló 17 VECES a su pareja. ¡Menudo regalo para celebrar el Día Internacional y Nacional de la No Violencia Contra las Mujeres!
Es claro que la violencia, cada vez más, se apodera de nuestra sociedad y todo parece indicar que las leyes actuales son su mejor aliado.
No puedo olvidar la impresión que me dio ver en un reportaje de televisión una entrevista a un hombre que se precia de ser el mejor CARTERISTA del país y hasta dijo en cámara con toda la tranquilidad del mundo, “YO SOY DELINCUENTE PROFESIONAL, A ESO ME DEDICO Y SOY RECONOCIDO COMO UNO DE LOS MEJORES”, ¿qué hace ese hombre en la calle? ¿Qué hace el animal, con el perdón de cualquier especie que se pueda ver ofendida, que anoche quiso matar a su pareja enfrente de su hija fuera de la cárcel, durmiendo plácidamente en su casa y preocupándose únicamente por firmar cada quince días -pena capital en este país para el 90% de los delitos-?
Apuñalados a diestra y siniestra, bajonazos a la orden del día, asaltos violentos a todas horas, asesinatos y violaciones, borrachos atropellando y matando gente como si las personas en este país sobraran…
Celadores de las leyes en nuestro país, ya basta de burlarse de los costarricenses, ya basta de cerrar los ojos ante la ley, ya basta de castigar a inocentes y premiar a delincuentes. No hagan del cumplimiento de la ley un absurdo. No permitan que la frustración de quienes no estamos seguros, gracias a ustedes, pensemos, cada vez con más fuerza, en tomar la ley en nuestras manos como ya está pasando en este “remanso de paz y democracia”.
Para muestra un botón. Hace dos semanas mi familia pasó por un momento de incertidumbre al ver como el dueño de un restaurante chino se fue encima de mi hermano con su hacha de cocinar directo a la cabeza para cobrarle 1500 colones que otra persona dejó sin pagar, sí, leyó bien mil quinientos colones. No lo justifico, pero es parte de la frustración de quienes ven violentada su seguridad y burlada su confianza en la ley. Mi hermano de repente pagó la bronca acumulada que tenía el chino por otras veces que le asaltaron su local. Por supuesto, este chino también debió ser alcanzado por el brazo de la ley, por atentar contra la vida de mi hermano, pero este brazo es muy corto y, además, muy débil.
¡Ah nuestras leyes!, ¿cuáles leyes, por Dios? Nuestra pena más alta: medidas cautelares, no salir del país, firmar cada 15 días y eso da derecho a seguir delinquiendo, si no pregunten al famoso “Chuckie” que entra y sale de los tribunales como si fueran su casa.
Pero hubo un avance. Ayer se aprobó en primer debate la reforma a la Ley de Tránsito, alguito positivo en tan oscuro panorama.