No se puede, bajo ninguna circunstancia, endosar responsabilidades al pueblo cuando estas le competen al estado o a organizaciones creadas para fines específicos. Precisamente eso es lo que se está dando en nuestro país con motivo de la celebración de los primeros Juegos Centroamericanos y del Caribe de Olimpiadas Especiales, se hay dicho que el pueblo ayuda para unas cosas y para otras no y recae la culpa de la falta de dinero en quienes no debería.Desde mi perspectiva, hay que dividir responsabilidades y dejar en claro a quien le corresponde cada cosa.
Alejándome de mi investidura de periodista y pensando como un ciudadano más cabría preguntarse qué pasa con las entidades nacionales e internacionales que cobijan todo lo que tiene que ver con Olimpiadas Especiales. Cuando se organizan juegos Panamericanos, Olimpiadas y demás, hay un Comité Olímpico Internacional que financia la realización de estos juegos. ¿Funciona igual para Olimpiadas Especiales? Si es así, ¿dónde están?
Caso reciente, María José Castillo, ¿cuántas empresas patrocinaron a la joven? ¿Dónde están? Claro, el “reality” servía más como catapulta publicitaria. ¿Y la proyección y la responsabilidad social de estas grandes empresas? Para algunas cosas sí, para otras, no.
El Estado. ¿Qué papel juega el estado en todo esto? El dinero generado por concepto de espectáculo público que da el fútbol y los millones que se mueven en cuanto concierto a estadio, gimnasio o teatro lleno asisten los costarricenses, ¿no podría el Estado destinar algo de esa millonada para una obra tan importante y una población tan especial como esta? El eterno y súper estirado millón del presidente no alcanza.
¿El Comité Olímpico Nacional? Mmm, se está recuperando de la dictadura de don Jorge Nery, cierto. ¿Están excusados? ¡Por Dios!
No es culpa de la gente el que no se recogiera la plata suficiente para una mejor realización de estos Juegos Especiales”. No cabe eso de que “no se vale que a María José sí y a los atletas especiales no”. Ahí están algunos de los responsables.
No pongamos en tela de duda la solidaridad y el corazón abierto de los ticos y demás personas que vivimos en este país. Probada de sobra está esta solidaridad. Hay muchas casas que se han levantado luego de una inundación y muchas familias han comido de lo que los hermanos costarricenses y extranjeros hemos donado en algún momento y estoy seguro de que en el momento en que la naturaleza de tregua a Limón ellos serán testigos del gran corazón nuestro. Estos mismos jóvenes que hoy compiten en nuestras pistas y piscinas fueron a China con nuestra ayuda y nos pagaron poniendo en alto nuestra bandera. Ya los ticos donamos, ya fuimos generosos con nuestros atletas, corresponde a las autoridades y a los que viven con sus cuentas llenas de Euros, que hoy valen más, sacudir un poco esas cuentas y cumplir con su responsabilidad social y el Gobierno, pues bueno, gobernar no es solo recibir presidentes, aprobar TLC’s declarar asuetos, es también mostrarse generoso con quines merecen su ayuda.
No nos cuestionemos más entre nosotros, muchas gracias a quienes han enviado su mensaje de apoyo a esta causa, por personas como ustedes es que este país es tan bendecido por Dios, porque Dios paga con amor la solidaridad hacia sus hijos.