noviembre 26, 2008

Violencia con el permiso de la ley

Lo más paradójico del día de ayer fue ver a tantas mujeres desfilar con lazos naranjas en sus blusas, elevando sus voces en contra de la violencia y darnos cuenta de que una jueza dejó libre a un hombre que apuñaló 17 VECES a su pareja. ¡Menudo regalo para celebrar el Día Internacional y Nacional de la No Violencia Contra las Mujeres!
Es claro que la violencia, cada vez más, se apodera de nuestra sociedad y todo parece indicar que las leyes actuales son su mejor aliado.
No puedo olvidar la impresión que me dio ver en un reportaje de televisión una entrevista a un hombre que se precia de ser el mejor CARTERISTA del país y hasta dijo en cámara con toda la tranquilidad del mundo, “YO SOY DELINCUENTE PROFESIONAL, A ESO ME DEDICO Y SOY RECONOCIDO COMO UNO DE LOS MEJORES”, ¿qué hace ese hombre en la calle? ¿Qué hace el animal, con el perdón de cualquier especie que se pueda ver ofendida, que anoche quiso matar a su pareja enfrente de su hija fuera de la cárcel, durmiendo plácidamente en su casa y preocupándose únicamente por firmar cada quince días -pena capital en este país para el 90% de los delitos-?
Apuñalados a diestra y siniestra, bajonazos a la orden del día, asaltos violentos a todas horas, asesinatos y violaciones, borrachos atropellando y matando gente como si las personas en este país sobraran…
Celadores de las leyes en nuestro país, ya basta de burlarse de los costarricenses, ya basta de cerrar los ojos ante la ley, ya basta de castigar a inocentes y premiar a delincuentes. No hagan del cumplimiento de la ley un absurdo. No permitan que la frustración de quienes no estamos seguros, gracias a ustedes, pensemos, cada vez con más fuerza, en tomar la ley en nuestras manos como ya está pasando en este “remanso de paz y democracia”.
Para muestra un botón. Hace dos semanas mi familia pasó por un momento de incertidumbre al ver como el dueño de un restaurante chino se fue encima de mi hermano con su hacha de cocinar directo a la cabeza para cobrarle 1500 colones que otra persona dejó sin pagar, sí, leyó bien mil quinientos colones. No lo justifico, pero es parte de la frustración de quienes ven violentada su seguridad y burlada su confianza en la ley. Mi hermano de repente pagó la bronca acumulada que tenía el chino por otras veces que le asaltaron su local. Por supuesto, este chino también debió ser alcanzado por el brazo de la ley, por atentar contra la vida de mi hermano, pero este brazo es muy corto y, además, muy débil.
¡Ah nuestras leyes!, ¿cuáles leyes, por Dios? Nuestra pena más alta: medidas cautelares, no salir del país, firmar cada 15 días y eso da derecho a seguir delinquiendo, si no pregunten al famoso “Chuckie” que entra y sale de los tribunales como si fueran su casa.
Pero hubo un avance. Ayer se aprobó en primer debate la reforma a la Ley de Tránsito, alguito positivo en tan oscuro panorama.

No hay comentarios: