noviembre 21, 2009

¿A que hora empieza la campaña de ideas?

El 7 de octubre pasado dio inicio formalmente la campaña electoral que definirá al próximo presidente de Costa Rica para el período 2010-2014.
A partir de esa fecha, los diferentes candidatos a la presidencia, en la buena teoría, empezarían con sus campañas publicitarias en búsqueda de los votos para ocupar la silla presidencial en Zapote.
Esta sana teoría me dice, como elector, que yo debería poder ver en los diferentes anuncios, spots, páginas a full color en los diarios, ideas, muchas ideas, planteamientos para intentar arreglar el país, para buscar el bienestar de los más necesitados, en fin, las típicas promesas de campaña que uno escucha los meses previos al día de la elección.
Pero bueno, no todo es como la sana teoría lo dicta. Después de casi dos meses de campaña, después de que los cortes comerciales empezaron a llenarse de colores verde, blanco, rojo, amarillo, azul y después de que las caras empiezan a ser las mismas, tres, principalmente y que los nombres Laura, Otto y Ottón son más comunes que cualquier jingle pegajoso de anuncio de detergente; después de este tiempo, no he llegado a ver en la publicidad ideas de ninguno de los tres antes mencionados (y los menciono a ellos porque son los candidatos más fuertes y entre ellos está nuestro próximo presidente o presidenta).
Yo les pregunto, señores, señora, a qué hora empieza la campaña limpia, la campaña de ideas, esa campaña en la que un anuncio del Movimiento Libertario no inicia con un discurso de su oponente liberacionista, esa campaña en la que el austero Partido Acción Ciudadana no gasta millones mencionando más el nombre del partido al que le han visto la espalda desde que iniciaron su carrera política y al que su candidato perteneció, esa campaña en la que Liberación Nacional no utilice la simbología libertaria en sus anuncios.
Ahora tengo que limpiar la pantalla de mi televisor cada vez que vamos a anuncios, porque tantos trapos sucios que van de un lado a otro terminan ensuciando mi “tele”.
A ver candidatos y candidata, ya no más Ottón dice esto y hace esto, los Arias y su candidata han hecho esto con el país, Otto Guevara va a eliminar la educación pública, ya no más.
Dennos ideas, dennos propuestas, que es lo que necesita el elector para definirse por una tendencia u otra.
Otto, haga el cambio YA y termine con tantos ataques a sus contendores. Laura, hacia ADELANTE con ideas y no con ataques. Ottón, muéstrenos esa Costa Rica que queremos, sin atacar a sus rivales, pero sin plagiarla por favor.
Yo quiero escuchar propuestas, yo voy a votar en febrero y es mi derecho escuchar propuestas e ideas y es su deber darlas.
Ya llevan casi dos meses de atraso en esto de hacer campaña con ideas. Sigan el ejemplo de quien les lleva ventaja en propuestas e ideas, sigan el ejemplo de Fishman que, aunque está muy lejos de Zapote, por lo menos tiene una propuesta firme, solo una por el momento, pero propuesta al fin.
“Llegó la hora del cambio”, de la “firmeza y honestidad”, de que si “queremos, podemos”. Ustedes tres, que llevan la delantera, no más trapos sucios y más campaña de ideas.

noviembre 12, 2009

¡BASTA YA de violencia contra las mujeres!

Una, dos, cinco, nueve, trece, quince… la cuenta no se detiene, las noticias informan sobre nuevos casos de violencia, de agresiones físicas y psicológicas y de asesinatos en contra de las mujeres que se repiten casi al ritmo del paso de los días.

Qué difícil leer los periódicos y no sentir preocupación por lo que pasa en nuestro país con el tema de la violencia y las agresiones desmedidas en contra de las mujeres.

Es hora de poner un ¡BASTA YA! en este tema, es hora de que todas las partes implicadas en este asunto digan alto, de una vez por todas, a este flagelo.

Vamos por partes. No bastan solo las leyes para poner freno a esta ola de violencia que cada día se hace más grande. No basta con que legisladores y autoridades sigan repitiendo el cuentito ese de que las leyes deben ser más fuertes. ¡Apliquen leyes de verdad, ya estuvo bueno eso de que un hombre acuchille o balee a una mujer hasta matarla y a las pocas horas, mientras velan o sepultan a esta nueva víctima, el fulano se pasea tranquilo por las calles del barrio que sufre la pérdida de una de sus vecinas, con la única obligación de no salir del país y firmar cada quince días! ¡Menudo castigo para un asesino de esa calaña!

Nuestra sociedad, que se presume de pacífica, debe empezar por educar, desde los hogares, a quienes van creciendo como testigos de este flagelo. Lo más importante es lo que se ve en el seno del hogar; si los niños crecen viendo, comiendo y durmiendo al lado de la violencia, es casi un hecho que lo repetirán al paso de los años.

Los medios de comunicación no deben ser simples informadores de estos sucesos. Los medios crean opinión, educan, forman y son el canal más universal que se tiene hoy día para hacer conciencia en las personas. Está bien que informen sobre lo que sucedió en “X” lugar, pero también hay que ir más allá. Hay que analizar el suceso, ver lo que rodea a ese asesinato, presentarle a su audiencia las armas con las que pueden contar para frenar esta ola. No se gana más rating entrevistando al niño que pelaba una naranja y que vio como un hombre, con el machete que le arrebató, asesinó a dos mujeres y agredió a su madre y a su hermano recién nacido. Colegas comunicadores, cumplamos con nuestro papel de formadores y demos más armas para luchar contra la violencia y menos sangre en nuestras notas.

Ustedes, mujeres que podrían ser, que han sido y que hoy siguen siendo agredidas por sus compañeros y familiares, digan NO MÁS a esos agresores. Ustedes no son débiles, ustedes, por su naturaleza de mujer, tienen una fortaleza interna superior a la de los hombres. Desde ese interior, empodérense y díganle a ese agresor HASTA AQUÍ. Ya no más permitir que en sus propias casas viva su potencial asesino, denúncienlo y exijan a las autoridades que no le permitan convertirse en ese asesino que puede acabar con sus vidas o las de sus hijos y terminar firmando cobardemente su asesinato con el suicidio.

No permitamos, todos, que este círculo de violencia se convierta en cotidiano hasta el punto de dejar de alarmarnos por asesinatos y agresiones diarias. Este flagelo no es algo que se tiene que convertir en un tema obligatorio o con espacio fijo en las notas policiales. YA NO MÁS.

De una mujer nacimos, el mismo Dios utilizó a una mujer para enviar a su hijo para salvarnos, con una mujer nos unimos para formar una vida y dar vida a nuestros hijos; sin ellas, los hombres no somos nada. BASTA YA DE AGREDIR A NUESTRAS COMPAÑERAS, NOVIAS, ESPOSAS, MADRES, HERMANAS E HIJAS.

octubre 14, 2009

Volando alto

¡Hay que ver a nuestros gobernantes y jerarcas hacer uso personal de los recursos del Estado y luego decir “cometí un error” o “debí haberlo informado antes”! ¿Y si nadie se hubiera dado cuenta del viajecito en avioneta a Liberia o del tour en Helicóptero por Zarcero? Simplemente se seguiría despilfarrando la plata de los costarricenses en sus cositas personales, llámese pasaportes olvidados en el apartamento, fiestitas de matrimonio, o algún almuercillo “de trabajo” con licor incluido y facturas de alto costo.

Tres días habían pasado desde que empezó a regir la veda electoral y la diputada Maureen Ballestero llamaba al Ministerio de Seguridad para pedir prestada, como quien pide una silla para una reunión, una avioneta para una emergencia. ¡Menuda emergencia haber olvidado el pasaporte en su apartamento!; pero no fue solo recoger su documento y regresarse, no, ella pasó, además, a saludar a sus copartidarios en una asamblea del Partido Liberación Nacional y, “atendiendo a las solicitudes de algunos de los presentes, decidí ejercer mi derecho de voto en una de las votaciones”, dijo Ballestero, contraviniendo lo que la Ley le prohíbe como Legisladora.

Y además resulta que, como la señora Ballestero es una diputada de la Asamblea Legislativa, el viceministro de Seguridad Oldemar Madrigal, no podía consultarle cuál era la dichosa emergencia porque sería “improcedente e irrespetuoso”. Pues bueno, señores diputados, Ministros, Presidentes Ejecutivos, hagan fila para pedir prestados los bienes del Estado, que nadie les va a cuestionar absolutamente nada por improcedente.

Ahora Ballestero manda una nota en la que dice que “estoy en la total disposición de colaborar con las autoridades electorales y judiciales en la investigación de estos hechos. Asimismo, a mi regreso al país solicitaré de inmediato a la Contraloría General de la República que se estime el costo total de mi traslado para el erario público, costo que repondré en su totalidad”. ¡Solo faltaba que, como se dice popularmente, se haga la rusa y no reintegre el dinero gastado en combustible y demás gastos que conlleva un paseíto en avioneta a Liberia! No es ofreciendo disculpas, aceptando el error cometido y pagando lo gastado como se arreglan las cosas, a Ballestero la deben investigar y castigar como demanda la Ley. Aun más por un asunto, mínimo, de moral, la señora diputada debería renunciar a su puesto como legisladora ya que su “error” no es pecata minuta de bastante peso.

¡Hay que ver cómo vuelan alto nuestros jerarcas que ahora gustan de viajar en helicóptero y avioneta sin pagar un solo cinco y haciendo fiesta con los dineros públicos!

Gracias a Dios que en Costa Rica no hay programas espaciales porque en cualquier momento veríamos a algún jerarca o legislador dándose un paseíto espacial para ver la realidad de Costa Rica desde el espacio, claro, a su regreso ofrecerán las disculpas del caso y pagarán lo que les costó el lujito, y, muy bien gracias, todo sigue igual, aquí no pasó nada.

septiembre 29, 2009

La inseguridad de nuestra seguridad

Más de 100 policías investigados, en los primeros nueve meses del 2009, por anomalías de variada índole, entre ellas, robo de bienes decomisados a delincuentes, cooperación con el narcotráfico y desaparición de evidencias en casos judiciales. Y esto es solo lo que ha sido detectado por el Ministerio de Seguridad y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

Con este panorama es como difícil pensar en estar seguros en nuestras casas o caminando por las aceras y caminos de nuestro país.

Es preocupante la sombra de corrupción que día con día parece agrandarse más conforme leemos los periódicos o vemos las noticias en las que prácticamente se habla de un caso diario de policías corruptos separados de la Fuerza Pública o del OIJ.

Por supuesto hay que resaltar la labor de la Ministra de Seguridad Janina del Vecchio, quien ha logrado ir limpiando, desde dentro, todo este halo de corrupción que tanto mal le hace al país. Digamos que su cuestionado paso por el Ministerio de Seguridad se maquilla un poco con estas separaciones y denuncias públicas.

Es triste ver como la inseguridad se adueña cada vez más de nuestro remanso de paz, de nuestra “Suiza centroamericana” y nos pone en una situación de extremos temores.

Temor de salir a la calle con dinero en la bolsa o con relojes o aretes un poco vistosos porque podríamos ser víctimas de algún raterillo ambulante que nos tome desprevenidos en una esquina llena de gente o en una calle relativamente desierta y oscura, como las hay en buena cantidad en Costa Rica.

Temor de dejar nuestra casa sola para tomar unas vacaciones, cuando se puede, y llegar descansados y bronceados a encontrarnos con la puerta recostada al marco y un desorden no provocado por los chiquillos y sus juegos sino por los ladrones y sus registros en busca de tesoros escondidos y dinero que por gracia de Dios se disfrutó en la playa o la montaña.

Temor de usar cajeros electrónicos o de ir a hacer fila a un banco, porque pueden estarnos vigilando y luego nos hacen un no muy placentero paseo millonario por el Gran Área Metropolitana con destino final a los alrededores del Zurquí, esto si topamos con la suerte de que nos permitan seguir viviendo.

Y ahora temor a que esa pareja que camina por las calles vestidos de azul oscuro, con una placa en el pecho y un arma en su cinturón, a quienes confiamos nuestra seguridad, sean cómplices de esos delincuentes que están en la acera de enfrente seleccionando a sus próximas víctimas.

Hasta difícil se hace ahora confiar en los agentes del OIJ cuando nos roban el carro porque es posible que ellos mismos acuerden con los ladrones la entrega del carro luego de un jugoso pago que será dividido entre ellos, en partes no iguales por supuesto.

Un último dato no muy alentador, el último Informe de Competitividad del Foro Económico Mundial, divulgado el pasado 8 de setiembre coloca a Costa Rica en el lugar 104 entre 133 países con base en la opinión de 100 ejecutivos locales sobre el costo del crimen y la violencia para hacer negocios. Más cerca de ser los últimos que de ser los primeros. ¡Qué bonito!

Solo queda pedir a Dios para que esta ola de corrupción, que cada día se parece más a la de un tsunami, cese de una vez por todas y podamos de nuevo volver a confiar en los guardianes de nuestra seguridad, en nuestros policías y por qué no, en nuestra Ministra de Seguridad a la que ya le quedan pocos meses en el cargo, ocho y contando.

septiembre 13, 2009

In dependencia

Centroamérica está de fiesta, más importante aun, Costa Rica está de fiesta. Hoy hace 188 años, en las cercanías del Palacio de Gobierno de Guatemala, cuando no se hablaba de lenguajes inclusivos y de compañeros y compañeras, ticos y ticas, una mujer, doña Dolores Bedoya logró juntar a los habitantes del pueblo a llenar la plaza para alentar, con música y pólvora, a las autoridades de las provincias de la región para que firmaran la independencia de Centroamérica.
188 años han pasado desde que se firmó, en la Capitanía General de Guatemala, la independencia de Centroamérica, y, con ello, de nuestro país.
Lo que hoy abríamos transmitido en vivo a través de la radio, la televisión y, por supuesto, por internet, con facebook y twitter incluidos, tardó un mes en llegar a oídos de nuestros antecesores en un país en el que no había restricción vehicular, presas por doquier, peajes, platinas irreparables y carreteras dejadas a medio palo.
Carruajes y caballos copaban el paisaje costarricense, un paisaje, aunque oscuro por falta de iluminado público, seguro y lleno de camaradería; no como lo que vivimos hoy en día, con parques más iluminados para buscar una seguridad cada vez más difícil de encontrar.
Aquella Costa Rica no lidiaba con crisis económicas mundiales que nos vuelven dependientes de las subidas y bajadas del mercado internacional. Aquella Costa Rica celebraba a lo grande su independencia… finalmente llevaríamos los ticos las riendas de nuestra tierra.
Hoy esas riendas las llevamos nosotros, es cierto, pero ellas están atadas o otros derroteros, esas riendas dependen del movimiento financiero mundial para estar apretadas u holgadas, hoy, independientes, dependemos de los precios internacionales del petróleo para fijar precios en combustibles, electricidad y demás familiares.
Hoy independientes, dependemos de un cuerpo policial, cada vez más extraño y filtrado de corrupción, para poder caminar seguros por las calles de nuestro país.
Hoy, independientes, dependemos de un milagro para que la operación que me programaron en la Caja no coincida con el aniversario de mi muerte, o para que ocurra un milagro y me gane la lotería para poder pagar consulta privada, donde quien da poder es el dinero, plástico por supuesto y manejado por bancos internacionales.
Hoy independientes, ocupamos que un helicóptero se caiga para descubrir que no eran fotografías lo que se tomaban en ese vuelo, y que terminamos pidiendo ayuda extranjera para encontrar la droga que hizo que la nave sucumbiera por el peso. La Costa Rica de hoy está cada vez más en boca del mundo porque día con día son más grandes los decomisos de droga que se hacen en nuestros puertos o montañas.
Pero muy por encima de eso, debemos sentirnos orgullosos de que 188 años después de la declaratoria de independencia, en nuestro país, la educación es gratuita y obligatoria; que no hay que recorrer muchos kilómetros para encontrarnos con una escuela o un colegio públicos, que tenemos Universidades estatales de prestigio y Universidades privadas cada vez más especializadas. Que hoy podemos elegir libremente en qué escuela o colegio matricularemos a nuestros hijos y que ellos, libremente, escogerán sus carreras sin tener que cumplir ningún tipo de servicio militar.
Hoy, por esa independencia, podemos caminar libremente de un lado a otro sin que nos limiten el tránsito por los 52 mil kilómetros cuadrados de territorio costarricense.
Así como lo hago yo, cualquier costarricense es libre de expresar su pensamiento sin estar sometido a ningún tipo de censura más que la de no calumniar o hacer falsas acusaciones en contra de cualquier ciudadano.
En nuestro país no hay organizaciones del tamaño de las Maras Salvatruchas centroamericanas, o carteles de droga u organizaciones paramilitares o de carácter extorsivo. En esto, sin embargo, debemos realizar esfuerzos para evitar repetir esas realidades en Costa Rica.
Debemos estar orgullosos de que nuestro país es parte de la historia democrática del mundo gracias al premio Nobel otorgado, en su primera administración, al presidente Arias Sánchez. Tanto peso democrático tenemos hoy día, que gobiernos extranjeros acuden a Costa Rica como mediador en conflictos de índole político como en el caso de Honduras.
Las calles que hoy en la noche y mañana 15 de septiembre, serán el escenario para que miles de estudiantes desfilen conmemorando esta fecha son las mismas que desde hace 61 años no ven pasar por ellas un solo soldado militar armado. Nuestro ejército está conformado por estudiantes, que en su hombro portan nuestro pabellón nacional y los tambores y redoblantes anuncian fiesta y no guerras.
Es por esto, que hoy libremente podemos gritar y celebrar nuestra independencia a ritmo de nuestros himnos y exaltando nuestras costumbres, vestidos como nuestros campesinos y recordando la Costa Rica de antaño.
¡Que viva nuestra independencia! ¡Que viva nuestra Costa Rica!

julio 20, 2009

El irrisorio “aumento” salarial

El lunes 13 de julio se anunció el porcentaje de “aumento” salarial para el sector público correspondiente al segundo semestre del 2009. La cifra más parece un chiste, una burla para los empleados públicos que día a día entregamos nuestro esfuerzo y conocimiento a nuestro país, que un reconocimiento a nuestro trabajo y un empujón para poder hacer frente a la situación económica actual. Hasta pena da decir que nos aumentaron un 1,21%, es decir ¢1.210 por cada 100 mil colones de salario.

Lo simpático, por ponerlo en términos optimistas, es que no ha pasado una semana desde el anuncio del “aumento” y los medios han informado de varios incrementos de los que voy a mencionar algunos.

· Aumento en la tasa básica pasiva del Banco Central, lo que significa que quienes hemos hecho préstamos para diferentes necesidades, sean estas casa, carro, estudio, pago de deudas, etc., veremos un aumento en la cuota mensual del préstamo, que por demás está decir, en muchos casos será mayor que el incremento salarial.

· Solicitud de aumento en el servicio de agua potable.

· Aumento en la gasolina. ¢75 colones más por litro de gasolina, es decir, un promedio de ¢3.500 más para llenar el tanque del automóvil.

· Aumento en el precio de los huevos. En promedio, el kilo de huevos subió ¢100 en los últimos días.

Con este panorama, cabe preguntarse ¿en qué se basan las autoridades económicas de este país para calcular la inflación acumulada?. No soy economista ni tengo mucho conocimiento del tema financiero, pero no hay que ser un dechado de inteligencia para darse cuenta de que los precios suben más aceleradamente que los salarios, no hay que tener muy abierto el entendimiento para darse cuenta de que constantemente se anuncian aumentos en los precios de la gasolina y de que no es lo mismo decir que hoy, 17 de julio, la gasolina sube 75 colones, pero que en agosto bajará 5 colones.

¿Será que el Gobierno piensa que los costarricenses aún nos chupamos el dedo?

Esta misma semana, en un medio de circulación nacional se aseguró que la desigualdad social se viene acentuando y que los salarios familiares aumentaron un 15% en promedio en el 2008, el problema es que ese 15% debe desglosarse en un 10% para las familias más adineradas, para la reducida clase alta de este país, y el restante 5% es para los estratos más pobres. Yo podría decir que con los precios de los productos de la canasta básica y los servicios pasa lo mismo que con los salarios de la clase alta, crecen en mayor escala que los salarios de la clase baja.

Es irrisorio pensar que un trabajador con un salario de ¢250.000 va a recibir la segunda quincena de julio un aumento de ¢3.025 mensuales. La pregunta sobra, pero es necesario hacerla, ¿creen los gobernantes de este país que ese monto alcanza para pagar los aumentos que se nos anuncian estos días? ¿Qué consumen los que calculan la inflación que no se dan cuenta de los aumentos?

Por favor, ya no más burlas para el pueblo costarricense, para ese porcentaje de población que le da identidad a este país, para ese pueblo que es Costa Rica. No incluyo a ese sector que incrementa sus salarios familiares en un 10% porque ellos, ustedes, viven una realidad diferente a la que vive el costarricense promedio, que es a quien deberían ponerle verdadera atención a la hora de sentarse y hacer numeritos y cálculos de inflación.

mayo 19, 2009

Bochorno liberiano

Cuando finalizó el partido en el estadio Edgardo Baltodano de Liberia, con marcador 1 a 1, entre Liberia y Saprissa, nadie podía imaginarse el bochorno en el que se convertiría la hoy novelesca serie semifinal.
Durante el juego, los jugadores Pablo Salazar, Michael Umaña y Minor Díaz resultaron amonestados, lo cual, al acumular, los tres, su quinta tarjeta amarilla, hacía que se perdieran el partido de cierre en el Ricardo Saprissa. A esto agreguémosle el hecho de que Roberto Wong sufrió una fractura en su rodilla en el partido de cuartos de final ante Pérez Zeledón, lo que significa que Liberia Mía perdió a sus tres defensores centrales, en la buena teoría, claro está.
A dos días del juego se dio lo impensable, Liberia solicita un estudio por las amonestaciones de sus tres jugadores, se acoge dicha solicitud pero el castigo se mantiene, por lo que los pamperos acuden al Tribunal de Conflictos y Apelaciones (TRICOA) y ahí se acoge la solicitud y los castigos quedan en stand by, es decir, los tres liberianos verían acción ante Saprissa. Y así fue.
Cuando finalizó el juego en el estadio Ricardo Saprissa, con marcador favorable a Liberia 1 a 0, la manoseada semifinal se convirtió en un bochorno de calidades históricas. Los liberianos celebraban su merecido triunfo en la cancha, con su buena cuota de ayuda en la mesa, mientras en Saprissa ya preparaban su apelación.
Está hecho, Saprissa apeló, sigue entrenándose “por si las moscas”, Liberia entrena en su casa y celebra su primer pase a una final nacional, Herediano, el otro finalista, se entrena sin tener claro cuál será su rival y cuando sería el día del primer juego de la final, que por cierto ya está programado.
Lo bochornoso de todo esto es ver la manipulación con la que se manejan las cosas en este país, hoy el fútbol no vale nada ante tantos y tantos procedimientos extraños y hasta oscuros. Los noticieros deportivos informan de llamadas a federativos, hasta de pagos a estos para que no se entregara información la Saprissa, para que se acogiera lo solicitado por Liberia Mía y se permitiera jugar a los castigados.
Que tristeza escuchar a jugadores, técnicos y directivos referirse a nuestro campeonato como algo sucio, manoseado y demás epítetos que seguramente la prensa se guardará para no manchar algo que ya, de por sí, no se puede manchar más.
No se vale que los equipos se valgan de estas cosas para lograr lo que en la cancha de repente les es o les hubiera sido muy difícil. Estoy seguro de que sin esos tres jugadores en la chancha, la historia del juego habría sido otra y hoy no estaríamos viendo como podemos quedar casi al mismo nivel de El Salvado, cuando ellos fingieron tres lesiones simultáneas para no jugar el segundo tiempo del partido ante Costa Rica en el pasado torneo de la Uncaf, ¡cuánto criticamos a esa selección! ¡Y ahora nosotros nos metemos en semejante bochorno! En El Salvador deben estar frotándose las manos, ya en la FIFA no se hablará más de ellos, ahora toca el caso de Costa Rica y su final de campeonato nacional.
Lo confieso abiertamente, no soy saprissista, y como tal me alegraba mucho pensar en la posibilidad de que “el sapri” no fuera campeón, pero así no. Hasta eso lograron en Liberia, que quienes ya no teníamos vela en el entierro no pudiéramos siquiera disfrutar la no campeonización de Saprissa.
Cuando inició el campeonato sin la participación de Liberia Mía, esto por utilizar varios ardides para no jugar por tener a tres jugadores convocados a la selección -recuerdan lo de Leo González, pues bueno, desde ahí ya en la Ciudad Blanca manejaban el campeonato a su antojo-, nadie se imaginaba que la final se jugaría por primera vez en Guanacaste.
¡Qué pena! Los títulos hay que ganarlos en la cancha respetando las reglas del juego y no en la mesa valiéndose de cosas que nada tienen que ver con el deporte más hermoso del mundo.
Tocará esperar a ver que pasa con esta final de campeonato, a ver cuándo se juega y entre quienes se juega. Por el momento solo podemos ser testigos de este bochorno liberiano…

mayo 07, 2009

De Fe, con mayúscula, y fe, con minúscula.

En temas de Fe y de amor a Dios debemos saber a quien entregamos nuestra vida y nuestra Fe para no encontrarnos, en algún momento de la vida, con situaciones que nos lleven a una posición en la que nos demos cuenta de que nos equivocamos al depositar esa Fe en quien no debíamos.

Que peligroso es depositar nuestra Fe, con mayúscula, en las manos de “x” o “y” personas, llámense estos sacerdotes, pastores, rabinos, líderes espirituales, etc. Peligroso porque llegado el momento de una falla en alguno de estos, esa fe, con minúscula, que se proclamaba con tanto fervor se pierde a la misma velocidad con que la imagen de ese hombre o mujer a quien dimos nuestra fe, se disipa tras sucumbir a la tentación del pecado.

A lo largo de la historia se han dado muchos casos de líderes religiosos, que fueron denunciados por actitudes que van en contra de los preceptos bíblicos o de los dogmas y/o normas propios de sus denominaciones eclesiales.

De esta forma hemos sido testigos de varios episodios que han marcado la historia de nuestro país y sobre todo de muchas personas que depositaron su fe en personas que cometieron actos contrarios a sus prédicas. Ejemplos de ello son los sacerdotes encarcelados Minor Calvo y Enrique Delgado. De igual forma ha sucedido con pastores de iglesias protestantes como lo sucedido con el famoso Zacarías Pérez, quien estuvo en prisión por abusar de tres mujeres o de los casos denunciados por un noticiero de televisión en los que sus pastores y fundadores se enriquecen a costa de la fe de sus seguidores, vendiéndoles, literalmente, la salvación.

A nivel internacional, el caso más sonado de la actualidad es el del mundialmente famoso Padre Alberto Cutié, de quien aparecieron fotos acariciando a una mujer en una playa de Miami. Hoy, el sacerdote ha sido separado de su parroquia y le han impedido ejercer su sacerdocio y transmitir su programa de radio mientras se hacen las investigaciones del caso. Por supuesto no podemos olvidar a José Luis de Jesús Miranda, el autodenominado Dios en la tierra o “jesucristo hombre”

Esto que escribo no es para juzgar el proceder de estos líderes religiosos, lo que quiero hacer es un llamado de atención sobre el tema de la Fe y en quien debe ser depositada.

Es claro que quienes creemos en Dios debemos depositar nuestra Fe en Él y solo en Él, los pastores o sacerdotes de las iglesias a las que asistimos deben ser guías espirituales en temas de Fe, no los custodios de esta. La Fe es algo propio, no es algo que recibes de alguien, la fe se tiene en el corazón y no se le entrega a nadie más que a Dios.

El problema de depositar la Fe en un hombre o una mujer es que cuando Alcuino de estos falla, lo que sigue es cogerla con Dios. De esta forma se dan los casos de personas que asistían con “fe absoluta” a la iglesia y al ver que su líder falló simplemente se enojaron con Dios y murió la Fe.

Dios es un Dios perfecto, a diferencia de nosotros. Quienes vivimos en este mundo estamos en una diaria búsqueda de la perfección para gozar de la presencia del Creador y como seres humanos que somos, podemos y vamos a fallar una y mil veces. Por eso la Fe no puede ser depositada en nuestras manos, la Fe debe se custodiada por el Dios del Cielo, por nuestro Padre.

Dejemos que las normas humanas valoren el actuar de los hombres, que el Dios de la Justicia se encargará de darle su justo “premio” por sus actos en la tierra. Depositemos nuestra Fe en Dios y esto nos permitirá ser testigos de lo que sucede alrededor nuestro sin permitir que esto tenga consecuencias en nuestra Fe.

Lo sucedido con el Padre Alberto debe servirnos de lección a todos, independientemente de la religión a la que se pertenezca, y debe llamarnos la atención sobre nuestra Fe en Dios y no en los hombres.

Dios es un Dios de amor, un Dios perfecto y solamente en Él es en quien debemos confiar. Debemos depositar nuestra fe en el Dios verdadero, nuestro Señor Jesucristo, el cual es Santo, puro, perfecto y jamás seremos traicionados por Él.

Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. (Hebreos 11, 1).